¿Necesitas un experto?

phone icon+34 911847819
divider

Noticias

separator

En busca del compromiso perdido

0 Comments /

La situación actual me recuerda a la película de aventuras dirigida por Steven Spielberg e interpretada por Harrison Ford, en la que Indiana Jones se afana por encontrar el Arca depositaria de los Diez Mandamientos dictados por Dios al pueblo hebreo. Con una situación económica en plena mejora, en la que los movimientos de personal ya han comenzado muchas organizaciones se preguntan: ¿qué podemos hacer?, ¿cómo evitar que se nos vayan los mejores?, ¿cómo podemos recuperar el compromiso de nuestra gente?, ¿cuáles son los nuevos mandamientos de la retención?

Si esas mismas empresas u organizaciones hicieran memoria recordarían que en los últimos tiempos las soluciones para bandear la crisis se han resueltos mediante la reducción de costes. Algo que se ha hecho casi exclusivamente no sólo reduciendo las inversiones sobre su formación o reconocimiento sino despidiendo a gran parte de ese personal que, en un pasado no muy lejano, fueron considerados como esenciales para la propia empresa, pero que, en cuanto comenzó la crisis, fueron despedidos.

Creo que ahora lo único que hay en las empresas es compromiso continuista. De acuerdo con las investigaciones de Meyer, Allen y Smith deberíamos distinguir distintos tipos de compromiso, como son el afectivo, el continuista y el normativo. El afectivo se da en aquellos trabajadores que están en la empresa porque quieren y desean hacerlo, porque para ellos es el mejor lugar para trabajar, además están no sólo dispuestos a entregar sus manos sino también su talento y esfuerzo en pro de la organización en la que trabajan; el normativo se aplica a aquellos otros que están en la compañía porque creen que así deben hacerlo; por último, el compromiso continuista se produce en esos trabajadores que continúan en una organización porque no tienen otra opción.

En este sentido, el compromiso es el resultado de la aceptación y creencia de los empleados en los fines y valores de las empresas.

La pregunta que deberíamos hacernos sería, pero ¿podemos recuperar el compromiso afectivo? La respuesta es que no es fácil, pero desde luego debe intentarse. ¿Cómo deberíamos intentarlo? Creando un contexto de confianza, requisito previo para conseguir el compromiso. ¿Iniciaríamos una aventura empresarial con alguien en quien no confiásemos? No. Entonces, ¿por qué hemos de entregar nuestro talento y lo mejor de nuestras vidas a una empresa en la que no confiamos? La aventura ya ha comenzado y el arca perdida contiene ahora los mandamientos para conquistar la confianza. Indi ¡corra!

Ver mi artículo

Expertos relacionados

separator
separator