El Talento de Inma Shara
En este país nuestro de maravillosos quijotes por tener hasta tenemos a la mejor directora de orquesta de Europa: Inma Shara. Raro privilegio, puesto que en el mundo sólo hay seis directoras de orquesta de primerísimo nivel. Esta joven alavesa ha introducido en el mundo de la música un estilo de dirección tan personal, tan emocional, tan integral, que su público, cada vez más numeroso va a ver sus programas en cualquier parte del mundo y sale extasiado de sus conciertos. Este mes de diciembre dirigirá en Vicenza y el fin de año en México con la Orquesta Sinfónica de Atlanta.Doblemente fascinante es que a Inma Shara podemos disfrutarla no sólo con la batuta en un maravilloso concierto (como los de Madrid y Guadalajara los próximos 13 y 14 de diciembre con un programa navideño de Strauss) sino que podemos escucharla, explicándonos directamente las claves de su éxito, cómo convierte en arte lo que toca, y aplicar este extraordinario caso de talento a nuestras organizaciones y nuestras propias vidas.
El pasado viernes 24 de noviembre tuve, por partida doble, el placer de compartir con Inma Shara un diálogo con público. Fue en la sede del IESE en Madrid, ante los profesionales de mayor responsabilidad de Morgan Stanley, uno de las entidades de banca privada líderes en el mundo. Hablamos sobre "El Compromiso de Ejecutar la Estrategia": Inma nos explicó cómo elige un repertorio y una orquesta para cada programa, cómo hace para ejecutar ("lucirse", en sus palabras, tras innumerables horas de preparación y ensayos), cómo consigue que cada maestro dé lo mejor de sí mismo trabajando en equipo, cómo tratar a los "divos"... Además, eligió dos fragmentos musicales (de "Las bodas de Luis Alonso" y el "Adagio de Barber") para mostrarnos cómo la música, el lenguaje universal, libera las emociones.
Por la tarde, los alumnos del Master en Gestión Deportiva de la Federación Española de Fútbol y la Universidad de Castilla-La Mancha, dirigido por Javier Lozano (seleccionador nacional de fútbol-sala y gerente de la Ciudad del Fútbol) y la profesora Leonor Gallardo, tuvieron el privilegio de escuchar a Inma Shara reflexionar sobre el talento: cómo se genera, cómo se reconoce, cómo se desarrolla, cómo evoluciona. Inma introdujo sobre el talento conceptos como pasión, vocación, esfuerzo, ilusión, respeto, autoridad moral... que, por su propia experiencia, bien sabe que son extraordinariamente valiosos. Habló de amor a la orquesta, ratificando implícitamente aquella definición de Liderazgo de la Madre Teresa de Calcuta: "Liderazgo es Amor en Acción". Emociones, Amor, Pasión. En su maravilloso Tratado de la Pasión, Eugenio Trías nos recuerda aquel texto de La Traviata: "Di quell'amor che'é palpito/ Dell universo intero,/ Misterioso, altero,/ Croce e delizia al cor." y sentencia: "Toda filosofía que se precie es siempre filosofía de la experiencia. No hay otro punto de partida que el empírico". Es el ejemplo de Inma Shara: pasión en lo que hace, amor al equipo, talento como compromiso. Citando las palabras póstumas de Nietzsche, "Incendio y consumación, he aquí lo que debe ser nuestra vida. Mucho más tiempo que la víctima vivirán el vapor y el incienso del sacrificio".
Es frecuente encontrarnos con empresas que tienen la información que necesitan para hacer el trabajo de una forma apropiada, pero no es menos cierto que esta información inteligente, este conocimiento, está disperso en distintas cabezas y en diversas intranets o, incluso si me apuran cajas o memorias empolvadas con amnesia. En los últimos años, y al socaire de la llegada y consolidación de Internet y la consecuente emergencia de las Intranet Corporativas, han proliferado en las organizaciones multitud de iniciativas auspiciadas por los directivos que intentan dar respuestas parciales, mediante la satisfacción de las necesidades de su departamento, a problemas globales o de la empresa. El resultado, una catástrofe: multitud de páginas webs que contienen información parcial y que no permiten resolver un problema de trabajo en una situación concreta. Hasta tal punto esto es así, que autores como Davenport y Beck hablan del “estrés informativo” y nos aseguran que el verdadero reto en esta sociedad sobreinformada es “gestionar la atención”. En ocasiones, a la empresa le cuesta separar lo importante de lo trivial, lo que nos hace a veces actuar sin haber tenido tiempo suficiente para reflexionar y, por ello, adoptar soluciones parciales o erróneas. La sobreinformación es un hecho, la sobrecarga de información nos hace que perdamos la perspectiva sobre qué es y qué no es trascendental. Para hacernos una idea del momento de saturación que vivimos, podríamos asegurar, por ejemplo, que una edición dominical del New York Times contiene más información que todos los libros disponibles para un ciudadano en el siglo XVI que viviese en una gran ciudad.
En estas fechas, todos hacemos de forma más o menos explícita el resumen del año. ¡Felicidades Blanca por el de la última Newsletter sobre las actividades de Top Ten! Gracias por vuestro estupendo trabajo como aglutinadores de nuestro pensamiento.
España necesita, y necesitará, trabajadores inmigrantes. Ante dicha necesidad han aparecido empresas que ofrecen sus servicios de intermediación para facilitar el proceso. Entre las múltiples empresas que han aparecido en los últimos dos años conviene discriminar entre aquellas serias que ayudan con los procesos de búsqueda y selección en origen, con la tramitación de permisos, el traslado e inmersión de los trabajadores inmigrantes, y aquellas otras que han visto en este fenómeno una nueva oportunidad de enriquecerse por en el proceso, rayando en algunas ocasiones la ley y desde luego la ética. Las empresas contratantes de estos servicios deben discriminar el fondo, la metodología y la profesionalidad en este nuevo mercado de la intermediación internacional de "migrantes".
Globalización, bombardeo de información recibida por mil y un canales, prisas y presiones, sobreexplotación de recursos… Las jornadas laborales son cada vez más estresantes. La pugna por la conquista de mercados, el exceso de oferta, la competitividad y el intento de diferenciación forman parte del día a día. Pero, ¿qué lugar ocupan los sentimientos de las personas?, ¿qué sucederá con las empresas cuando la tierra no dé sus frutos?, ¿y con los países con menos recursos económicos?
Con este título se presenta una nueva película sobre el conflicto entre el trabajo y la vida personal. El tema es un clásico, pues siempre capta la atención de los espectadores. Tal vez porque toca una fibra sensible en un sector muy significativo de la población de países desarrollados.
Isabel era la responsable de desarrollo de negocios de una compañía internacional que operaba en un próspero área del sector servicios. Era una magnífica vendedora y competente gestionando una extensa red de contactos externos.Sin embargo, eran muy tensas sus relaciones con colegas y miembros de su equipo. Anque muy valorada por su energía, determinación y capacidad de emprender , desde el punto de vista interpersonal la consideraban abrasiva y distante. A lo largo de los años había recibido un importante feedback acerca de sus necesidades de desarrollo y había asistido a cursos sobre mejora de habilidades interpersonales. Sin embargo, no creía que necesitaba cambiar y acusaba a sus colegas de ser demasiado sensibleros. Había triunfado mostrándose dura e individualista, muy resistente al cambio aunque el primer ejecutivo dudaba si promocionarla o no al Consejo. El éxito profesional que había logrado valiéndose de su liderazgo impersonal le estaba ahora dificultando su ascenso y progreso. 