
Isabel era la responsable de desarrollo de negocios de una compañía internacional que operaba en un próspero área del sector servicios. Era una magnífica vendedora y competente gestionando una extensa red de contactos externos.Sin embargo, eran muy tensas sus relaciones con colegas y miembros de su equipo. Anque muy valorada por su energía, determinación y capacidad de emprender , desde el punto de vista interpersonal la consideraban abrasiva y distante. A lo largo de los años había recibido un importante feedback acerca de sus necesidades de desarrollo y había asistido a cursos sobre mejora de habilidades interpersonales. Sin embargo, no creía que necesitaba cambiar y acusaba a sus colegas de ser demasiado sensibleros. Había triunfado mostrándose dura e individualista, muy resistente al cambio aunque el primer ejecutivo dudaba si promocionarla o no al Consejo. El éxito profesional que había logrado valiéndose de su liderazgo impersonal le estaba ahora dificultando su ascenso y progreso.
1 Comentarios:
Dime el número de teléfono de Isabel que la contrato. Con buenas intenciones no se sacan los proyectos adelante.
Me parece muy la pantomima que habéis montado en cuanto a las relaciones humanas dentro de la empresa y eso de que las empresas tienen sentimientos pero no sirve para nada.
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