DE BUCANEROS Y PIRATAS
El término “Top Manta” nos viene acompañando últimamente y nos mentaliza de la necesidad de comprar productos originales. La copia ilegal aparece cuando se pretenden comercializar productos estrella y despiertan el interés de personajes de moral relajada que no tienen inconveniente en saltarse a la torera los derechos de sus autores y propietarios.En nuestro país, la copia ilegal siempre se ha asociado con productos audiovisuales, básicamente música y películas. Pero existe otra serie de obras cuyo autor está perfectamente identificado; obras de desarrollo complejo y oneroso por las que nadie vela. Hablamos de los tests y otras herramientas que facilitan la gestión de los Recursos Humanos.
Desde mi compañía, propietaria de los derechos en español de una de las pruebas de evaluación más prestigiosas, PAPI, he tenido la oportunidad de tratar con “supuestos profesionales” que se jactan de utilizar tests fotocopiados. Personajes que por formación o experiencia, conocen sobradamente no ya la legislación referente a derechos de autor, sino también la cantidad de esfuerzos y recursos necesarios para diseñar y comercializar un test.
Desgraciadamente, la Psicología no cuenta, hoy día, con una Sociedad General de Autores que vele por el respeto a la propiedad intelectual de sus productos y me temo, que no la habrá en mucho tiempo.
Sin embargo, es de agradecer cómo a nivel europeo colegios profesionales y otras asociaciones vienen apostando por un código ético profesional que respete estas obras. Y lo hacen no desde el mensaje de estímulo de ser buenos ciudadanos, sino desde la pulcritud y el buen hacer profesional, porque lo que no quiere ver el “pirata” es que el objeto de los tests es un material tan sensible como la mente humana y que el uso de fotocopias limita la fiabilidad de la prueba a la par que le impide acceder a revisiones, actualizaciones y otros desarrollos que continuamente depuran y mejoran la obra.

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