Gimnasia
La frenética proliferación de gimnasios en España indica la creciente necesidad del arte de desarrollar, fortalecer y dar flexibilidad al cuerpo por medio de ciertos ejercicios, que así es definida la gimnasia por la R.A.E. El estrés acumulado por la agitada actividad actual precisa de vías de eliminación; una de ellas es la gimnasia.El ejercicio físico requiere: vencer la inercia inicial, calentamiento, fijar el número de flexiones, tiempo y esfuerzo. En resumen: sudar la camiseta, así se denomina gráficamente.
Se echa de menos esa misma gimnasia en el plano intelectual. La dualidad constitutiva de la persona - espíritu y cuerpo - exige armonía para su pleno desarrollo. Somos bombardeados en nuestros sentidos de modo agresivo y continuo por multitud de imágenes y noticias. Mucha de esta información es de contenido superficial y en mayor cantidad de la que el cerebro humano es capaz de procesar. El resultado es la vaciedad mental manifiesta en conversaciones reducidas a repetición de sucesos; en comentarios deshilvanados carentes de hipótesis y conclusiones; en juicios incongruentes.
Existe una fe ciega en lo transmitido por los medios, en la publicidad, en todo lo negro sobre blanco sin espacio a la reflexión, al discernimiento, a la crítica constructiva, a la invención de alternativas. Es necesaria la práctica mental que analiza y sintetiza; encuentra argumentos consistentes; concluye a partir de premisas válidas; en definitiva, genera ideas propias.
Algunos efectos del ejercicio mental: se expresan ideas al hablar; se captan razonamientos al escuchar; se aporta valor al procesar datos. Aquí - como a nivel físico- tampoco existe improvisación: se requiere entrenamiento para utilizar la cabeza en pensar, según los niveles exigidos por cada situación. Sin olvidar que los buenos libros –no sólo comprados: los leídos- son suelo nutricio imprescindible para que germinen reflexiones productivas.
Este deporte de la mente se practicará en las empresas sólo si se ejercita de modo individual. Es preciso estar en forma.

4 Comentarios:
Qué razón tienes Sol!!!! Igual es una buena idea de negocio montar gimnasios para la mente. Aunque tal y como yo lo veo serían bibliotecas, sólo que habría que darle una vuelta al nombre para que atrayese a la gente, es decir, darle un nombre Mind Factory o algo así para que la gente descubra su necesidad de cultivar la mente, aquí ya entraría el MKT para vender la idea:)
Filosofía, dialéctica, lógica... ya los griegos conocían la importancia del saber pensar. Creo que ha todos, leyendo a Sol, se nos ha venido a la cabeza el antiguo adagio griedo: Mens sana in corpore sano.
Y ¿dónde han quedado esas materias en nuestro sistema educativo actual? ¿qué "entrenamiento para usar la cabeza" tendrán las próximas generaciones?
Opina en mi blog: "Personas Humanas".
Saludos,
Raúl.
Raúl tienes razón. Lo importante es "saber pensar" y eso es algo que creo que la educación actual no enseña y lo peor de todo es que la Universidad tampoco lo enseña... eso sí que es preocupante.
Espero que esto cambie, por el bien de generaciones venideras.
Vuestros sabios comentarios reflejan que compartimos la misma preocupación.
A mí no sólo me inquietan las próximas generaciones, como apuntan Raúl y Manuel, sino también las actuales. Éstas, aunque hayan disfrutado de una educación más cualificada, se pervierten en el arte de pensar imbuidas en esta acelerada sociedad que huye de la reflexión, quizá por miedo a encontrarse con uno mismo.
Los hábitos son costosos de adquirir y fáciles de perder. Lo demuestran las agujetas que se sufren cuando practicamos gimnasia sin el adecuado entrenamiento.
Quizá se trate de buen negocio, como apunta Anonymous, porque existe mucho potencial de demanda y escasa oferta.
Gracias. Aprendemos todos en este foro.
Publicar un comentario en la entrada
<< Inicio