Libertad
He tenido ocasión de ver recientemente la película ¡Libertad!, dirigida por Norton Rodríguez. El infierno en el que vive Cuba –que conocía sobradamente a través de numerosos testimonios directos y de libros tan impresionantes como Contra toda esperanza, de Armando Valladares- queda magistralmente reflejado en ese largometraje.Es duro, es impactante, es… imprescindible. Cuando una organización –un país- subsiste gracias a robar la capacidad de decisión a sus componentes, algo grave pasa. Y cuando los directivos de otras organizaciones –otros países- aplauden al tirano, se siente vergüenza de ser representado por esos dirigentes…
Lo mejor que puede desearse a una organización sometida a un dictador sin escrúpulos es que pronto desaparezca quien con mucho hablar pretende –sin conseguirlo- ocultar sus desafueros. Esto ocurre en Cuba, y en muchas más organizaciones.

3 Comentarios:
Gracias, Pedro, por tus siempre útiles recomendaciones. En concreto, sobre la última que hiciste desde este blog sobre Liderar en tiempos de incertidumbre, te diré que me ha parecido un libro sabio y que aporta, de modo asequible, pautas de gran utilidad no sólo para los directivos.
Respecto al tema que apuntas ahora, hago la siguiente reflexión. Ansiamos la libertad pero a la vez la tememos:
•En el área personal, por la posibilidad de equivocación en la elección de una determinada alternativa.
•En campo ajeno, por la falta de control de las acciones y consecuencias de otras personas.
El respeto a la libertad en todos los órdenes es indispensable, como apuntas. Respetarla y fomentarla es labor de los directivos y de todos los individuos.
Hola Pedro (y Sol, siempre con tiempo para comentar otros blogs además de escribir los propios, gracias).
La verdad es que siempre es complicado tratar temas políticos, la última vez fue en septiembre (Pinchar aquí), y a raíz de otra dictadura comunista: China. Pedro, suscribo totalmente lo que comentas.
Ahora que está tan en boca de todos nosotros el tema de la responsabilidad social, me pregunto: ¿cómo podrían las empresas ayudar a las personas de esos países que sufren dictaduras tan terribles?
Saludos,
Raúl.
Puers la verdad que lo que planteas Raúl es todo un reto... hoy en día las empresas están muy preocupadas por su Responsabilidad Social Corporativa, es un comienzo pero creo esta RSC muchas veces es una tapadera para generar una buena imagen de cara cliente. Lo que importa es la generación de beneficios y muchas veces se negocia con los representantes de las dictaduras que apuntan para obtener esos beneficios.
Si se aplicase una RSC ética, no habría que comerciar con estos países, ni instalar fábricas en ellos hasta que la situación política te normalizase, por ejemplo. Es una posible solución aunque creo que poco viable.
En fin, que países como China están teniendo un crecimiento espectacular a costa de hipotecar la salud social de su sociedad. Es una pena.
Publicar un comentario en la entrada
<< Inicio