Ground Management para la cuesta de enero (y de febrero)
Comenzamos un nuevo año todavía con cierta sensación de orfandad en nuestro querido management (“año I después de Mr. Drucker” o simplemente de Peter, como parece ser que él prefería), pero más que nunca con la posibilidad de acudir a su obra para encontrar una ingente cantidad de recursos para afrontar nuestra gestión y reflexión cotidiana.Comenzamos un nuevo año con un escenario macroeconómico bastante incierto:
Déficit descontrolado en EE.UU. y amenaza de menor crecimiento económico.
La energía como gran protagonista del Planeta (ojo a la visión del petróleo de Richard Rainwater y a sitios como http://www.lifeaftertheoilcrash.net/, al impacto energético de los Putin, Morales o Chávez de este mundo, por no hablar del perenne filo de la navaja petrolífero en el que nos mantienen los países árabes, el reciente-inexplicable desabastecimiento del área de Nueva Orleáns tras la tragedia natural, o nuestro doméstico pero divertido culebrón “opístico” todavía sin desenlace).
China cada día un poco más cerca (hagamos apuestas: ¿2010?, ¿2015?, ¿2020?) de alcanzar a Estados Unidos como primera potencia económica mundial (¿y política?).
La vieja Europa en un continuo ejercicio de onanismo institucional y canibalismo económico basados en una falta de apertura al mundo exterior. Acabaremos siendo el museo más visitado del mundo (por ricos turistas chinos llenos de divisas, yuanes obviamente).
Algunos expertos están muy inquietos por la posible evolución a corto de la bolsa (dada la distancia importante que existe entre la previsión de crecimiento del PIB en Occidente y los PER de 20/25 o superiores que se están manejando en los mercados).
Por todo ello, y por muchas más razones, propongo un ejercicio de “ground management” para este año, con una pizca de perejil tompetersiano, osea, elevado al WOW! (pasión+entusiasmo+innovación).

2 Comentarios:
Carlos, me parece muy interesante y acertada la puntualización que haces sobre China. Ya se está comercializando -por suerte aún no en Europa- un vehículo de ciudad -muy parecido a los pequeños utilitarios que venden las grandes compañías- por tan sólo 3.000. Será cuestión de tiempo que entre en Europa y que todo el mundo tenga uno.
Ni que decir tiene, que este es sólo un pequeño ejemplo de lo que está haciendo China. Un conocido mío, al conocer este dato exclamaba una expresión muy nuestra: ¡se nos van a comer con patatas! Y creo que no le falta razón. En la pequeña porra que has iniciado, me apunto al 2010.
Además, sólo hay que ver como el precio de la gasolina no para de subir debido al incremento de la demanda china...
No hacemos más que aportar datos pero parece que sólo hacemos eso, ver como despierta el gigante chino, sin hacer nada. Europa -y EEUU- tiene que moverse si no quiere ser barrida del mapa económico pero ¿cómo?
Efectivamente no estamos haciendo demasiado, por lo menos no en la dirección adecuada.
El problema no es sólo de hegemonía económica, sino de un "enfrentamiento" (potencial) entre la tradición digamos mediterránea (fenicios+griegos+romanos+egipcios+...) y el cocktail de budismo+confucionismo+taoismo típicamente oriental.
Aunque China ha sido históricamente más invadida que invasora, lo de la "alianza de civilizaciones" no resulta, por desgracia, tan evidente.
Carlos Espinosa
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