
En esta semana he tenido oportunidad de estar con empresas de distintos sectores y con problemáticas de negocio muy diferentes entre sí. Una empresa consevera en gran crecimiento y con unos magníficos resultados, sus ideas fluyen por todas partes, con un management orientado, un proyecto y, sobre todo, mucha ilusión. También he conocido una empresa que se está cuestionando la reducción de gastos tras ver cómo su plan de negocio en términos de resultados no se lograba, y claro, en una economía de servicios, la más rápida manera de reducir los costes es a través de las personas, esas mismas personas a las que hace unos meses se les daba consignas como "chicos sois los mejores, vamos a ser los líderes de este mercado gracias a todos y cada uno de vosotros".
En fin, nuevamente me reafirmo en la tesis del relativismo en la Gestión de las Personas. No puede haber prácticas universales, éstas tienen que adaptarse a las cuircunstancias de cada negocio, de cada cultura y de cada mercado laboral en el que se opera.
Ayer comí con una leyenda del periodismo, Joaquín Estefanía, una magnífica experiencia. ¡Qué pena cómo está la prensa económica en nuestro país! ¡Qué escaso número de lectores! Esto me hace pensar que seguimos gestionando sin información. Si en España tenemos más de 3 millones de empresas ¿cómo podemos tener tiradas tan pequeñas de nuestros diarios económicos? ¿Cómo sólo un 10% de los que compran EL PAÍS los fines de semana se leen el suplemento de Negocios?