Colores de gestión
Los colores son un modo de lenguaje: transmiten conceptos, matizan, ayudan a comprender mejor el significado de textos y números. J.M. González Tudela decía en su blog “Estructuras en colores” que el color añade diversidad. Puede ser utilizado en algo tan poco sublime como es la información numérica - contable. Por ejemplo, el rojo para lo preocupante o urgente, el verde-esperanza para las estimaciones, acerca de modo intuitivo a su significado.Las tonalidades reflejan también estilos de gestión. Han sido habituales los tonos grisáceos: documentos aburridos y excesivamente estándares donde la profusión y uniformidad de los datos desemboca en el tedio al contenido –que nunca acaba de comprenderse- y poco facilitan la eficaz toma de decisiones. Cuántos despachos aún abarrotados de informes que no son en realidad sino simples papeles –su lugar sería más bien la papelera-, diseñados de forma estándar por un no-experto en gestión, escupidos por una impertérrita impresora. Todavía muchas empresas son administradas – que no dirigidas y menos lideradas- por sombríos gestores que comparan sin más datos reales con presupuestos.
Existe otra gestión alternativa, de coloración más viva y creativa, en la que se entiende lo que se lee y donde se resalta lo relevante. La estética, facilitada por las nuevas tecnologías, posibilita una mejor interpretación de los datos técnico-económicos, ya de por sí fríos y duros.
Actualmente la mayoría de los directivos padecen exceso de información para realizar su función de análisis y toma de decisiones. La misión del controler, polifacético personaje del que algún día hablaremos es, entre otras, ordenar e interpretar de forma precisa dicha información, facilitando su asequibilidad a muchos directivos con precaria formación financiera. Se decide, en demasiadas ocasiones, por intuición, con una excesiva y temeraria simplificación. Filtrar lo importante es tarea nada fácil; un modo puede ser a través de los colores -diferente al maquillaje de números-.
Informes sobre los que decidir: serios pero no aburridos; de contenido preciso y accesible. Es deseable una gestión viva, atractiva, coloreada y más eficaz. Posible, es.

1 Comentarios:
También puede evaluarse la forma de gestionar que existe en una empresa, por el color de sus directivos. Sí, efectivamente, por el color de las personas que deben ejercer de líderes en la empresa. Hay directivos que están negros, otros amarillos, otros verdes (de envidia), otros se ponen rojos (porque les sacan los colores, o porque están continuamente cabreados), algunos son incoloros o transparentes (ni se les nota que están, o quieren pasar totalmente desapercibidos), otros se ponen morados (a comidas de trabajo), también existen los que están blancos (ya que les ha dejado de correr sangre por las venas), etc...
Sí efectivamente, también se puede evaluar el estilo de dirección de una empresa por el color que "adoptan" sus directivos.
Opina en mi blog: Personas Humanas.
Saludos,
Raúl García.
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