¡Sus señorías se pasan!
Administrar es un término que, como muchos saben, procede del latín: ad-ministrare: para servir. Para hacerlo, es preciso contar con medios.Equivocado es que los medios se conviertan en fines, y que quien ha llegado al pináculo de una organización piense que todo lo que allí hay –o pueda recabar- es para su uso y disfrute, y no para el objetivo para el que el puesto existe.
En concreto, ¿cómo es aceptable que los miembros del congreso dispongan de teléfono móvil a cuenta del erario público sin ningún tipo de control, y de todo tipo de vuelos y viajes en preferente sin límite alguno, y ahora un ordenador con conexión a internet en todos los escaños? ¿Dónde queda la prometida austeridad? ¿Dónde queda, sobre todo, el sentido común? ¿Por qué los españoles de a pie tenemos que pagarles los caprichos? ¿O es que alguien se cree que el cien por cien de los viajes son en beneficio de los ciudadanos? ¿O es que sus señorías no pueden viajar en turista, como la mayor parte de los ciudadanos de este país? Si todo fuese claro, transparente y honrado, ¿por qué se ha rechazado recientemente que haya un control sobre esos viajes? Parlamentario muy amigo dixit, hace muy pocos días. ¡Todos, empresarios y directivos, y empleados y parados, queremos lo mismo!

5 Comentarios:
Its difficult to make a blog interesting. Your a master! I wonder if you will keep the good job. I will return to see :-))
Jeff - home remedy for nail fungus
Esta claro que "sus señorías se pasan". Esta claro también que desde siempre quienes llegan al poder abusan del "otro" (el ciudadano en este caso) para beneficio propio. Pero esto ya no debería extrañarnos. Somos los ciudadanos quienes concedemos "poder" al Estado para que hagan según su complacencia. En términos más extensivos puedo afirmar que prácticamente toda "intervención estatal" es un mal social que atenta contra la libertad y respeto individual del ser humano. Si permitiéramos, los ciudadanos, menos intervencionismo y más compromiso privado, los resultados, desde ya, serían muy diferentes.
La economía austríaca tiene mucho que enseñarnos al respecto, y somos pocos quienes "escuchamos".
Leonardo E. Ravier, Ph.D.
www.coachingcorporation.com
Leonardo: permíteme no estar de acuerdo con lo que he entendido que expones, y es dar por supuesto que el intervencionismo del Estado es un mal a soportar y que implica, casi necesariamente –al menos en la práctica- prácticas abusivas. En determinados ámbitos, creo que el Estado es un agente social indispensable, que llega donde no pueden los ciudadanos de modo individual, ni en grupo. Comprender tanto los abusos de los que dirigen –en muchas ocasiones, ¡al abismo!- me parece peligroso.
Cierta dosis de idealismo, de ideas claras de lo que las cosas deberían de ser –y denunciar los desmanes, como hace Pedro P.- me parece indispensable.
Por cierto, ¿nos podrías ilustrar sobre las lecciones a aprender de la economía austriaca? Así empezamos ya a aprender.
Sol Quesada:
Estoy de acuerdo contigo en que “Comprender tanto los abusos de los que dirigen -en muchas ocasiones, ¡al abismo!”, es peligroso. Pero resulta que el temor a ese “peligro”, a veces no nos deja pensar con claridad. Cualquier pensador que manifieste denuncias al sometimiento – no sólo práctico, sino por “naturaleza” – del estado, le llamarían anarquista. Lo cierto es que poco sabemos de los beneficios o peligros del no intervencionismo estatal, dado que el país supuestamente más liberal (“del otro lado del charco”) también los tiene. Sin embargo, sí tenemos referencias de que un acercamiento a esta práctica resulta más beneficiosa que la intervención que tanto defendemos y que luego criticamos.
Me atrevo a ir más lejos en mi reflexión: mi “suposición” no es que el intervencionismo Estatal es un mal a soportar que termina casi irremediablemente en prácticas abusivas, sino que la misma intervención, en sí misma, es un abuso.
Es indispensable, también, tal como mencionas, cierta dosis de idealismo de ideas claras de cómo “deberían ser las cosas”, pero también resulta indispensable definir las prácticas que nos ayuden a que esas cosas no sucedan. Quizá en mi reflexión pareciera tener una SOLUCIÓN a este problema, pero lamentablemente no es así. No poseo ninguna solución, solo una reflexión. Esta reflexión me surge por una pregunta que difícilmente podamos contestar ligeramente: ¿Cómo intervenir los abusos de un ente que por naturaleza es interventor?. Frente a esta pregunta, mi reflexión radica en si el problema está en intervenir a un ente interventor como el Estado, o bien definir una naturaleza diferente de “gobierno y sociedad”. Vuelvo a repetir, desde un punto de vista filosófico y práctico (porque la filosofía, desde mi pensar siempre es práctica), entiendo que toda intervención atenta contra mi libertad de ser.
En la Escuela Austríaca prevalece la praxeología, donde la “ACCIÓN HUMANA” es la fuente y origen de todo lo que acontece. Su estudio – el de la acción humana - es indispensable para el bien de la humanidad. Por ello la Economía Austríaca, tiene modelos muy diferentes del paradigma neoclásico, que apoya el intervencionismo estatal como única solución social.
Los Austríacos utilizan como método de estudio la lógica verbal, lo cual les permite estudiar un mundo dinámico y real. El mercado como proceso, el desequilibrio y el cambio, es el objeto de estudio, y el entrepreneur cumple un rol fundamental buscando oportunidades de negocios. El paradigma neoclásico por su parte, defiende una lógica matemática, sus modelos son siempre estáticos y sólo se estudia el equilibrio. En consecuencia, no hay lugar allí para la función empresarial y la incertidumbre. El paradigma neoclásico, en otras palabras, sólo estudia cómo el mundo no es.
En pocas palabras la Escuela Austríaca dará su crédito al Mercado en lugar de ofrecerlo al Estado, a la Propiedad Privada antes que a la Propiedad Común, a la Descentralización antes que a la Centralización, a la Igualdad ante la Ley antes que a la Igualdad de Oportunidades, al Individualismo antes que el Colectivismo, en definitiva a la Libertad y al Progreso antes que a la Esclavitud y la Pobreza.
La tradición de la Escuela Austríaca es inspirada en el estudio multidisciplinar de los Clásicos, pero se funda en 1871 con los “Principios en Economía Política" de Menger. A partir de allí economistas como Eugen Böhm Bawerk, Ludwig von Mises, Friedrich A. von Hayek (Premio Nóbel de Economía en 1974), Murray Rothbard o Israel Kirzner han continuado con esta tradición. A nivel mundial, podemos decir que el Ludwig von Mises Institute (www.mises.org) es el centro de Economistas Austríacos más importante. Pero en los últimos años han surgido diferentes centros de investigación en todo el mundo. Aquí en España tenemos un pensador más que excelente sobre el tema: Jesús Huerta del Soto (http://jesushuertadesoto.com/) quien este año ha sido distinguido con el Premio Adam Smith 2005, en Bruselas, por ser uno de los principales exponentes del liberalismo en toda Europa.
No soy experto en Escuela Austríaca, pero me reconozco en sus pensamientos y reflexiones.
Espero con este mensaje, tan sólo lograr transmitir interés por una Escuela de Pensamiento que ha sido abandonada por los hacedores de políticas públicas, pero nunca por aquellos que nos interesamos en el mundo de las ideas. Y espero que en un futuro no muy lejano estas ideas vuelvan a estar en el centro de todas las Universidades y en la educación de los jóvenes del futuro.
Leonardo E. Ravier, Ph.D.
www.leoravier.com
Leonardo: me ha parecido muy interesante tu disertación. No conocía este planteamiento –en la práctica- alternativo al intervencionismo estatal.
El único comentario que desde aquí hago es que yo no considero la propia intervención perjudicial, sino sólo en sus prácticas abusivas. Y quisiera creer que es posible en un intervencionismo subsidiario, es decir, que llegue donde no alcanzan los individuos ni las sociedades, por la magnitud del proyecto. Aunque, como dices, bien puede ese objetivo cubrirlo quizá en dosis parciales, diferentes empresas. Pero mi duda es que, aún en éste último caso, en ocasiones es conveniente –o necesario- un ente coordinador.
Publicar un comentario en la entrada
<< Inicio