Sin Dirección por Hábitos, algo falta
Giges era un humilde pastor al servicio del rey de Lidia. Giges, en un terremoto cayó en una grieta. Allí, en un cadáver, encontró una sortija, de la que se apropió. Giró el anillo al reunirse con los demás pastores, y se volvió invisible. Probó de nuevo, y sucedió otra vez. Al comprobar el poder de aquella alhaja acudió al palacio del soberano, a quien mató, y se apoderó del reino.¡Y todavía hay gente que pretende emplear sólo el control para lograr que su organización sea excelente…!
Sin Dirección por Hábitos no puede haber organizaciones extraordinariamente superiores a la competencia.

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