A propósito de la Globalización
La obra de Richard Wagner, El anillo de los nibelumgos, que cuenta con un prólogo y tres jornadas, acaba de ser estrenada en Brasil en el marco del Festival de Ópera del Amazonas. Cuando su sede, el Teatro del Amazonas de Manaus fue inaugurado en 1.896, el prólogo El oro del Rhin, tenía una antigüedad de veintisiete años, había sido estrenado el veinte de septiembre de 1869, en el teatro de la Corte de Munich. Esta noticia propicia unas reflexiones sobre la evolución de la Globalización.A fines del siglo XIX, la zona del Amazonas, vivió una etapa de prosperidad gracias a la explotación masiva del árbol de caucho. La riqueza generada permitió sembrar su selva tropical de lujosas edificaciones que reproducían los estilos arquitectónicos de moda en Europa. Uno de los símbolos de aquel período es el Teatro Amazonas, aún hoy se puede apreciar su fachada con piedras inglesas, tejas francesas y mármol italiano. Su escenario acogía a famosas compañías y cantantes europeos de ópera. El público que asistía a las representaciones era casi exclusivamente local.
El inicio del declive económico de la región tuvo lugar en los años veinte del pasado siglo XX, debido al predominio del caucho asiático. La búsqueda de soluciones desembocó en la creación, en 1967, de la Zona Franca de Manaos, con un polo industrial, en el que se localizaron de empresas dedicadas a actividades de importación y la exportación, incentivadas con beneficios fiscales. Estas actividades sostienen la economía de la región junto con el turismo y la explotación forestal.
Algunas comparaciones permiten apreciar que la globalización es compatible con las identidades locales, la aldea global no es homogénea. Las representaciones brasileñas, en comparación con los ciclos europeos y norteamericanos, presentan algunas peculiaridades: su presupuesto es menor; su tecnología es más elemental; los interpretes y el equipo técnico son casi todos brasileños, los brasileños han hecho gala de una creatividad que ha deslumbrado a los artistas extranjeros; el número de representaciones ha sido sólo de dos; el precio de la mejor butaca ha sido de sólo 16 euros; otra nota diferencial, de gran importancia para los cantantes, la temperatura y la humedad.
El acontecimiento, el estreno brasileño de El anillo de los nibelumgos, ha atraído a aficionados de otras zonas del país, Río de Janeiro, Sao Paulo..., también a otros procedentes de Europa y Norteamérica.
La actual globalización es más multidimensional y cuenta con dimensiones novedosas. La noticia ha sido publicada en un periódico diario español, hoy se puede consultar la red de redes, en ella se puede apreciar la fachada descrita más arriba; los turistas pueden llegar en menos tiempo; llegan con mayor comodidad a ese puerto interior, a orillas del Río Negro, también son más numerosos los que pueden viajar y ¡ay¡ los que no pueden hacerlo.

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