Fundamentos de la ética empresarial
Leía esta mañana, en cierto periódico, a un pensador adalid del relativismo radical (por lo demás, línea editorial-absolutista del diario no nombrado). Me ha venido a la cabeza lo que Antígona respondió a Creonte cuando éste le pregunto por qué ha desobedecido la orden de no sepultar a su hermano. Dijo Antígona:“No fue Zeus quien dio esa orden (…). Y no creo que tus decretos tengan tanta fuerza que obliguen a trasgredir las leyes no escritas e inmutables de los dioses, siendo tú mortal. Esas leyes no son de hoy o de ayer; pues siempre han tenido vigencia y nadie sabe cuándo aparecieron. Además, por temor a lo que piense un simple hombre no iba yo a sufrir el castigo divino por su incumplimiento”.
La imposición del relativismo, hoy en día, me parece más tiránica que muchas dictablandas. ¿Es que sólo puede aceptarse el relativismo ético? ¿Quién elaboraría así una ética empresarial sólida? De esos barros proceden luego ciertos lodos…

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